©Antonio Leyva

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Chikung

Prefacio

En el arte del Taiji Quan, en principio, el Chikung (Qi Gong) se dirige a aumentar nuestra habilidad marcial, poder interno y en consecuencia, como efecto secundario, a mejorar la salud.

Hay que entender que aunque el Qi Gong es por si mismo un arte completo, que no precisa de ningún otro complemento para proporcionar salud y fortaleza, en el ámbito del Taiji Quan, no pasa de ser un elemento más, que utilizamos para mejorar nuestras habilidades. Se podría decir que es equivalente a la práctica de los abdominales, fondos, carreras y pesas que entrena un boxeador. El interés no está en “hacer muchos abdominales”, o “levantar muchos kilos”... no, la idea es que gracias a este entrenamiento, la habilidad para golpear, esquivar, encajar, etc, mejore. En nuestro caso, estas habilidades pasan por conseguir un estado de relajación que permita que se manifieste nuestra fuerza interna frente a la pura fuerza muscular, por conseguir un estado de animo tranquilo y relajado (en cualquier circunstancia, por adversa que esta sea, como podría serlo un combate donde peligre nuestra integridad física o incluso la vida), por fortalecer nuestro cuerpo, de forma que podamos encajar golpes intensos sin sufrir daños graves, por “endurecer” nuestras extremidades, de forma que resulten más contundentes. Todo ello, sin olvidar que lo primero sería disfrutar de una salud radiante, pues sin ella, por muy buena que sea nuestra habilidad y nuestra “fortaleza”, nuestra efectividad se vería muy mermada. Además, resulta irónico ser capaz de enfrentarse a un adversario formidable, pero vivir “derrotado” por un estado crónico de falta de salud (y la consiguiente falta de alegría que ello produce).

 

Descripción

Resulta imposible de todo punto describir el Qi Gong, pues este término es muy genérico y engloba a centenares o miles de métodos distintos.
Podríamos decir que en el ámbito del Taiji Quan, se trata de ejercicios que integran el cuerpo, la atención/intención (Yi), la respiración y la fuerza interna, con la intención de mejorar en el uso y entendimiento de las diversas fuerzas características del Taiji Quan (Peng, Lü, Qi, An, Chansi jing....), así como en generar una “presión de fuerza interna” (Qi) en nuestro interior y abrir y nutrir los distintos canales (Mae) del cuerpo, de forma que la fuerza interna pueda llegar a cualquier punto que sea necesario, ya para mejorar la salud, ya para fortalecer una zona determinada de nuestro cuerpo, ya para emitir fuerza (Fa jing), ya para aumentar nuestra sensibilidad y escucha (Ting Jing).

 

Objetivos

El objetivo, como ya se ha comentado, es realizar una “gimnasia energética”, que nos permita mejorar en nuestra habilidad a la hora de aplicar nuestra fuerza interna al Taiji Quan.

 

Problemas

El Qi Gong presenta algunos inconvenientes que pueden ser subsanados si se entrena de forma cuidadosa.

Técnica correcta.

Si realizamos un ejercicio específico de Qi Gong de forma incorrecta en su ejecución “física” (movimientos incorrectos) por lo general no sufriremos ningún efecto secundario “desagradable”, sino que simplemente, el efecto será muy inferior al deseado.

Respecto a la intención (Yi), esto si que es muy importante. Podríamos decir que el Qi Gong se basa en tres pilares; movimiento físico, atención y respiración. El movimiento físico (posturas, secuencias, etc.), es la parte visible y aporta un 40% de los resultados, siempre y cuando actúe de forma conjunta con el resto. La intención, aporta un 30% y la respiración otro 30%. Sin embargo, tener una correcta técnica física y respiratoria, pero no aplicar un intenso “Yi”, reduce de forma drástica los resultados, en más de 50%. Si hablamos de la respiración, este porcentaje andaría sobre el 40% y la técnica 60%. Tomados uno a uno, por separado, nunca alcanzaríamos el 100%, tan sólo el uso conjunto de los tres nos proporciona el resultado óptimo.

Nota: Estos porcentajes son orientativos y son una impresión subjetiva de autor, pero definen de forma aproximada la realidad.

Efectos secundarios indeseables.

Al incluir la respiración, las posibilidades de sufrir daños internos es una realidad. Esto en principio nunca tendría porqué suceder, pues siguiendo las instrucciones de un profesor competente y prestando la debida atención durante la práctica, es fácil evitar riesgos. El mejor consejo es no forzar nunca, realizando los ejercicios en su vertiente respiratoria al 80% de nuestra capacidad, siguiendo de forma escrupulosa las instrucciones de nuestro profesor/maestro. De esta forma, prevemos desagradables problemas.

Condiciones previas necesarias.

En ciertos casos, según el nivel de los ejercicios aumenta, es necesario prestar atención a ciertas medidas de “higiene energética” como son:
Llevar una vida tranquila, no usar (y sobre todo nunca abusar) de drogas, excitantes..., descansar correctamente, alimentación equilibrada, vida sexual moderada, práctica constante sin altos ni bajos....

Existen también consideraciones sobre el lugar de entrenamiento (aire sano, ausencia de humedades...), normas sobre evitar el agua, frío, comer, etc, en un periodo de tiempo prudencial antes y/o después de practicar... Todos estos puntos los explica cada maestro según su experiencia e instrucción y puesto que cada uno suele conocer diferentes métodos de Qi Gong, hay que seguir las instrucciones específicas que nos dicte.

 

Un paso lógico

El Qi Gong, en el ámbito del Taiji Quan, no deja de ser una simple “gimnasia”, cuyo objetivo es obtener ciertas habilidades. Una vez conseguida una cierta pericia en las mismas, hay que llevarlas a práctica en la ejecución de las formas, el tuishou, etc, y de paso, a la vida diaria (correcta estructura corporal, uso racional del movimiento, respiración suave, profunda y plena...).
Si nuestra práctica de Qi Gong, luego no redunda en el resto de nuestras actividades, no merece la pena el esfuerzo.

 

Epílogo

El trabajo de Qi Gong es una forma de acelerar el dominio de la fuerza interna en la práctica del Taiji Quan. Es además la forma más sencilla utilizando las técnicas de nuestro arte de conseguir salud y fortaleza. Ignorar el trabajo de QiGong (al menos el Zhang Zhuang), es evitar un esfuerzo a costa de negarse uno mismo los resultados.

Desde el punto de vista marcial, las habilidades del Qi Gong, por si mismas, no son suficientes, pero incrementan de forma muy notable las cualidades como luchador de quien lo practique de forma seria y sincera.

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©Antonio Leyva

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