©Antonio Leyva

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Taiji... pero Taiji ¿Quan?

 

El Taiji Quan ha sido y es definido de muchas formas: gimnasia energética, meditación en movimiento, arte suave...Sin embargo, si analizamos la traducción de su nombre al castellano, nos encontramos con el boxeo/puño (Quan) de Taiji. Este segundo término es en principio intraducible, resultando ser algo del estilo “boxeo/puño del hecho supremo”, “boxeo/puño último y supremo” etc.
Todo en el nombre indica que se trata de un arte marcial. Esta “hipótesis” se sostiene además por la fama de algunos de los más importantes luchadores de la historia de China, como Yang Lu Chan, Wu Quan Yu, Sun Lutang..., todos ellos practicantes de Taiji Quan.

Lo que sorprende al practicante de Taiji Quan en la actualidad, es que con sus conocimientos y entrenamiento en Taiji alguien pueda, no ya ser un gran luchador, sino simplemente poder enfrentarse al más simple ataque mínimamente real.

Si contemplamos la practica habitual de la mayor parte de los estilistas de Taiji Quan (al menos en nuestro país), observaremos que la mayoría practica diversos tipos de Qi Gong (ejercicios de respiración acompañados con distintos movimientos o práctica de posturas estáticas). En principio, la aplicación de estos ejercicios a la lucha parece un poco lejana. Su función es mejorar la salud y fortalecer el cuerpo. Pueden incluso llegar a proporcionar una gran fuerza y una considerable resistencia frente a impactos. No obstante, la fuerza sin técnica no es suficiente para enfrentarse a un ataque y la capacidad de encajar golpes, aunque muy valiosa, no garantiza el éxito, tan sólo que las lesiones sean más leves.
Hay que señalar además que el nivel antes descrito, es alcanzado en general por muy pocos, siendo además anecdóticos quienes practican con esta intención.

El aspecto común en todos los practicantes es la práctica de las formas (ta lu), encadenamientos de movimientos, realizados de forma lenta en general y en los que priman la suavidad, lentitud y armonía.
Su apariencia en principio, no hace pensar en un arte de lucha, sin embargo, si analizamos los movimientos, podremos observar puñetazos, patadas, tirones, empujones, etc., que aunque realizados de forma “irreal” por la velocidad a la que se practican, no dejan de ser “técnicas de lucha”.
Las razones para practicar un arte marcial a una velocidad lenta son variadas. Por un lado, es un excelente método de aprender la técnica, aunque esto sólo sería aplicable para practicantes de un nivel bajo.
Otra razón es que durante la práctica de las formas, se exige una atención extrema en múltiples factores como puede ser la respiración, corrección postural, coordinación de las distintas partes del cuerpo, así como un importante énfasis en la suavidad y fluidez, que ciertamente son aspectos a cuidar mucho para una práctica correcta.
El Taiji Quan es un arte marcial “interno” con características muy especiales y admitiremos que posea formas de entrenamiento un tanto “peculiares”

Hay que señalar, que aunque “a cámara lenta” las aplicaciones de los movimientos de las formas son pura fantasía, en las formas se encierran técnicas de gran poder, de variadísimas posibilidades, que proveen al Tai-Qi Quan de un formidable arsenal técnico.

Existe una serie de ejercicios a los que se suele considerar “el aspecto marcial del Taiji Quan”, nos referimos al empuje de manos (tui shou).


Estos ejercicios consisten básicamente en una serie de empujones y tirones entre dos practicantes, que buscan mantener una coordinación completa con el compañero, de forma que cuando uno empuja, el otro tira, cuando uno avanza el otro retrocede, etc. La función de estos ejercicios es aprender a fluir con el compañero, a interpretar la intención de sus acciones y a neutralizarlas. En esta serie de ejercicios, por lo general, prima la suavidad sobre la dureza. El objetivo no es tanto el “vencer a un adversario” como el fluir con un compañero.

Normalmente, estas series están perfectamente delimitadas y diseñadas para trabajar un determinado aspecto, principio o fuerza del Taiji Quan y las acciones son conocidas de antemano por el compañero.
Se podría hacer una analogía con el baile. Estos ejercicios nos enseñan como “dejarnos llevar” sin choques ni separación. Es evidente que los atributos físicos que se obtienen con el tui shou son de una gran utilidad en la lucha, pero... ¿bastan para enfrentarse a un ataque?.
Lo cierto es que ante técnicas donde prime el tacto (proyecciones, luxaciones, estrangulaciones...), nos facilitan una serie de recursos de gran valor, enseñándonos a utilizar la fuerza de adversario y a evadirnos de las posiciones “peligrosas” y a buscar las más ventajosas. Evidentemente, en estas situaciones, el tui shou es un elemento de defensa considerable, pero no nos provee de un arsenal técnico para contraatacar y se revela poco eficaz contra ataques en distancia larga (puñetazos y patadas), en los que a vista prima sobre el tacto.

Un defecto muy extendido, es practicar tui shou siempre en posiciones de pies fijos, algo muy poco realista en un combate, donde por poner un ejemplo muy simple, el adversario puede atacar desde los flancos: ese simple hecho ya obligaría a recolocar el cuerpo con un giro y su paso correspondiente. No obstante, existen ejercicios de tui shou de pasos, donde los desplazamientos adquieren gran importancia; lamentablemente son poco conocidos y aun menos practicados.

Si comparamos lo hasta ahora visto con otros artes marciales, nos damos cuenta que aun resulta un poco “ligh”. Se hecha de menos la práctica de técnicas como puñetazos, patadas proyecciones (mas allá de simples empujones), luxaciones, etc.

Si se profundiza en el estilo, se descubre que existen formas por parejas, en las que se utilizan todo tipo de técnicas ataque y defensa, nos referimos a la “dispersión de manos” (san shou). Se podría pensar que el más alto nivel marcial ya ha sido obtenido; formas con compañeros, técnicas variadas, a lo que se añaden los atributos obtenidos en la práctica de tui shou y del Qigong...
Pues no, las formas con compañeros nos informan sobre técnicas “ideales”, donde en el colmo de lo irreal, los dos participantes saben de antemano lo que va a hacer el contrario. Por supuesto que este tipo de entrenamiento es de todos los vistos hasta el momento el que ofrece mas conocimientos aplicables sobre el combate, si se combinan con una correcta práctica del tui shou es mucho lo que ya se ha conseguido.

Volvamos a pensar en cualquier otro arte marcial, incluso uno “suave e interno” como pudiera ser el Aikido. ¿Acaso no practican las técnicas del estilo de una forma “libre?”. Si contemplamos entrenamientos por parejas de cualquier arte marcial, veremos que según aumenta el nivel, los ataque van siendo mas y más “reales”, con menor “aviso”, mayor velocidad y potencia.
¿No es acaso común el practicar distintas técnicas de las formas en cada estilo, estudiando sus variaciones?.

Aquí radica la falta de “marcialidad del Taiji “Quan” hoy en día. Casi nadie conoce las aplicaciones de los movimientos de las formas. Los mas afortunados, conocen una aplicación por cada movimiento o serie de la forma y es realmente difícil encontrar a alguien que conozca variaciones de las técnicas básicas y ya en el colmo de lo exclusivo, que las entrene de forma asidua.

He aquí la razón del título de este ensayo, Taiji ¿Quan?, porque lo cierto es que hoy por hoy, el número de practicantes de Taiji Quan crece día a día, el número de profesores, instructores y “maestros” es cada vez mayor, pero lamentablemente, el Taiji Quan “real” es cada vez más desconocido. Sólo se ve una práctica “intensa” de las formas, generalmente con graves errores por un total desconocimiento de la función “práctica” de las técnicas que las componen, profundas disertaciones sobre una “energía interna”, nunca sentida y por supuesto, jamás demostrada y un desconocimiento generalizado que lleva a muchos “practicantes” a decir cuando se les pregunta “que el Taiji (por supuesto, se olvidan del “Quan”), no tiene nada que ver con las artes marciales”.

Son muchas las razones por las que esto sucede y la solución en principio, muy simple, ¡practiquemos Taiji Quan sin olvidar que es un arte marcial!, exijamos a nuestros profesores y maestros que nos muestren las aplicaciones y luego ¡entrenémoslas!, después de eso, ¡ya veremos si el Taiji Quan es o no un arte marcial práctico y eficaz!.

¡Dónde vamos a ir a parar!, si Yang Panhou levantara la cabeza........

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